
El otro día un amigo me dijo que las chinas, al contrario que las japonesas, son feas. No comparto su criterio. Hay mujeres bellas en todos los países. Máxime en uno con 600 o 700 millones de mujeres.
La cuestión es que pasé por un bar atendido por una joven china; recordé el comentario de mi amigo, me di la vuelte y me introduje en el establecimiento. Que rostro, que cuerpo gracil y aparentemente delicado.
Apoyado en la barra, observaba cómo se movía. De vez en cuando paraba o activaba en un portatil una película, lo que me permitía observarla por detrás.
La verdad es que era muy gentil. De vez en cuando me sonreía. La sonrisa de las orientales es especial. No voy a creer yo que las sonrisas que me dirigía a mí eran iguales que las que prodigaba a los demás clientes masculinos.
El exceso de modestia no lleva a ningún sitio, y menos a la autosatisfacción, que es mi fuerte... Su rostro era de niña, y aumentaba su belleza con moño que se había hecho descuidadamente. Que grato era observarla. Observar su cabello negrisimo y brillante, sus pechitos en punta, sus hombros rectos y delicados, su boca, como una flor roja y pequeña...
Su expresión basculaba entre la ausencia (¿no se daba cuenta de que la miraba?) y la repentina solicitud..
Una de las veces me dio la espalda, y apoyada la rodilla en la banqueta, se echó hacia adelante para trastear detrás del portatil.
Que perspectiva más incitadora. Los pantalones vaqueros, estrechos (recuérdese que esta temporada algunos son una segunda piel) se le metían en su pequeño y apretado culito.
No creo que sea mi inexistente fanfarronería la que me llevó a pensar que estaba adoptando intencionadamente tal postura. Es que se quedaba así demasiado tiempo.
¿Es posible que una mujer (madre ya de un bebé) no intuya que su culo se ha entreabierto y que entre los muslos se insinúan los labios de lo que debe ser una preciosa vulva?

Porque esta era la perspectiva que ofrecía. Iba a decir pequeña vulva, pero he estado con demasiadas mujeres orientales para no saber que algunas, sólo algunas, podrán ser bajitas, pero que sus coños son de tamaño completamente normal . Quizás algo más cerrados.
¿Sería su coño así? Imagine el lacio vello púbico, aunque también sé que muchas acostumbran a depilarse completamente. .
Que efecto más agradable me causaba imaginar estas cosas y después subir hasta sus ojos, casi infantiles, ausentes de desconfianza o cautela. Abiertos, tan abiertos como estaría su vagina después de lamerla durante unos minutos.
Por fin se enderezó y pude comprobar que la tensión de la ropa hacía más evidente la forma de sus nalgas, pequeñas, altas ,seguramente duras.
Después se sentó de perfil a mí y me sorprendieron sus muslos. No eran los de la frágil niña que uno quiere ver. La anchura de la rodilla denotaba una mujer bien desarrollada de cintura abajo, aunque sus pechos eran pequeños .
Segurmanete echada sobre la cama, con las piernas recogidas, me habría sorprendido su desarrollo. Eso ocurre con muchas mujeres, que parecen frágiles, y no...
Que pena no poder fotografiarla.

http://www.youtube.com/watch?v=2ZSTw9q7IwA&NR=1
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